El Chorrillo, 25 de enero de 2020
Mi post de hoy llevaba el título de En defensa de la estética de la espontaneidad, pero después de leer
el último comentario de Julio Gosan (o Julio Gómez, que vaya usted a saber, que
en el ciberespacio no se requiere de partida de nacimiento) en fb a una entrada
mía en donde estamos experimentando con la fotografía, lo cambio por la
sugestiva cita de Cartier-Bresson: “Vive, y la vida te dará fotografías” que él
mencionaba. Ergo, ¡Vivamos…!
Digamos que las aficiones, y más en esa época de la
jubilación, que algo tiene de retorno a la infancia, son, si no la sal de la
vida de la edad madura, sí al menos uno de los modos en que podemos cautivar a
esos enanitos que llevamos dentro y que tan deseosos están de jugar y llenar de
expectativas singulares los años de ese maravilloso tiempo del jubilado, dedicado,
a la vejez viruelas, a última hora a descubrir un nuevo mundo bajo el forro de
su alma. Amigos conozco que hacen de este tiempo, además de un tiempo de la
memoria, un espacio donde uno descubre sus dotes artísticas para esculpir la
piedra –tal un Miguel Ángel–, otros para pintar o para cultivar hortalizas, y
otros, como si la fotografía fuera una novedad en su vida, como me sucede a mí
en este momento, para enfrascarse una vez más en el mundo de los viejos haluros
de plata.
Yo me voy a enrollar aquí enseguida, pero antes de hacerlo,
explico: a raíz de una fotografía que nos envío Julio, Antonio Montes y yo
hemos hecho diferentes interpretaciones de esa imagen. Aquí debajo está:
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| Mi interpretación de la fotografía de Julio |
El elemento que suscita mis líneas es la prolija explicación
de Julio sobre la imagen que él ha trabajado y en cuyo encuadre yo suprimí una
parte importante a la derecha, así, sin más, porque me gustaba de ese modo. Lo
que me llamaba la atención es que Julio, explicando a posteriori su imagen,
producía la sensación de que previamente a hacer la foto hubiera su mente hecho
un largo recorrido para tener en cuenta la posición de una nube, un risco o
unos personajes, todo ello encuadrado dentro del marco de un frondoso pino y
una gran roca a la izquierda que nos invita a que dirijamos la vista hacia el
elemento principal, el risco y los escaladores.
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| Interpretación de Julio en blanco y negro |
Naturalmente Julio se contradice, como lo hacemos todos,
cuando después de explicarnos todos los preparativos que han precedido a la
toma de la fotografía, en un comentario posterior escribe que nunca se fija
demasiado en las reglas del encuadre, bien que a continuación diga que su
imagen cumple varias de estas reglas. Admirable disección de una imagen, le
contestaba yo ayer, admirable análisis por su racionalidad y conocimiento de la
estética de la composición y el encuadre. Leídas sus explicaciones, que pueden
verse más abajo, la toma de una fotografía, según él, me sugería la necesidad
de un “largo procedimiento previo” encaminado, lo subrayo, a un fin concreto,
que tan bien explicaba en sus líneas. Le decía que si yo trasladara estos
criterios a la escritura a mí me sería sumamente difícil escribir porque
raramente sé lo que voy a escribir cuando me pongo a ello; sólo, y no siempre,
tengo una idea muy general. Aquí cabe preguntarse qué fue primero, el huevo o
la gallina; no lo sé, pero entiendo que la intuición y la visión estética espontánea
ha aportado mucho a todo el arte en general. Me explico, quiero decir que los
conceptos teóricos nacieron muy posteriormente al hecho de pintar o fotografiar.
Los conceptos estéticos y toda la teoría de la composición, encuadre, etc., son
posteriores, en términos generales, al hecho artístico en sí. Sucede, creo, que
el artista se despierta un día inspirado y de repente comienza a escribir, o a
fotografiar, y sin saber muy bien lo que hace, guiado por ese instinto
primario, escribe, pinta o fotografía. Más tarde alguien descubre reglas y
contenidos subyacentes a la estética de la obra… o escribe una introducción
para los curiosos que acuden a una exposición, en donde se habla de aspectos de
los que acaso el artista estuvo ayuno en el momento de realizar su obra.
Vale la explicación de la obra, pero vale, y para mí mucho
más, la espontaneidad, la intuición que emplea el artista en su trabajo. Yo
cuando voy a ver pintura a un museo no suelo usar las guías o las críticas
(acaso después), suelo prescindir de lo que dicen los expertos sobre las obras;
tampoco cuando veo una película. Soy yo, mi sensibilidad, quien debe abrirse a
lo que la obra me dice. Ahora, como en este caso se trata de una interpretación,
un revelado diferente, de la obra de un tercero, lo que va a primar, en lo que
se refiere a esa interpretación, es el modo en que vibra esa imagen en el
sujeto a fin de construir algo que esté en relación con su modo de construir
una nueva realidad más cercana a su propia sensibilidad. Lo dice Antonio en su
comentario: “Si tres personas juntas ven la misma puesta de Sol desde el mismo
escenario, las tres van a tener interiormente una lectura en función de lo que
la piel le comunique como sensación”, y por ello, a la hora de interpretar una
escena usará ésta buscando una escenografía que le sea grata o que pretenda acentuar
aspectos que le interesan.
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| Interpretación de Antonio en blanco y negro |
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| Interpretación en color de Antonio |
Entiendo que la preeminencia de la intuición y “el buen
olfato” es uno de las principales cualidades de un buen fotógrafo. Saber ver
ayuda a saber fotografiar y a transformar lo visto en un objeto digno de
satisfacer nuestro deseo de crear.
Desde aquí mi agradecimiento a Antonio y a Julio por esta
posibilidad de conversar sobre un tema tan atractivo y apasionante como es la
fotografía.
* * *
Aquí los comentarios a que me refería:
Julio Gosan: Dejando
claro que esto no es ni por asomo una competición, os pongo mi idea de la
imagen. Con cada visión distinta no hace más que enriquecerse, y deja claro que
una foto no es sino la suma de las miradas que la ven. Se trata de centrar la
atención en los personajes, pero enmarcados por las sombras de los pinos. La
idea es resaltar más al observador; al alejar a los dos sujetos con un encuadre
más amplio trato de dar protagonismo al observador.
La relación entre los escaladores y el observador es para mi
el objetivo,al situarme (para hacer la foto) detrás de los pinos creo un
ambiente de misterio, como si los estuviese observando sin que ellos se dieran
cuenta. La Nube
que aparece detrás no fue casualidad, estuve buscando el ángulo adecuado para
situar al escalador en contraste con el blanco de la nube. De no haber estado
ahí la nube la imagen sería muy distinta. La posición de tensión de la otra
escaladora le aporta algo de dramatismo a la imagen.
En defensa de una estética de la espontaneidad
Sobre la regla de encuadre... Nunca me fijo demasiado en las
reglas a la hora de hacer una foto, aunque esta cumple varias. Por un lado los
escaladores están en uno de los puntos de la regla de los tercios, y si uno se
fija, existe incluso una espiral que nos lleva a acabar fijándonos en estos
(los escaladores) regla de Fibonacci. Además, los pinos por un lado y las rocas
y parte del cielo por otro, crean un marco natural que centra aun mas la atención
en la roca y los escaladores. Podría incluso haber editado mediante técnicas de
clonaje la nube en su parte superior izquierda para quitar blanco y enmarcar
aún más, pero prefiero dejar ese blanco , como una especie de salida de luz que
da algo de continuidad visual a la imagen. Como un continuará…
Antonio Montes.
Personalmente creo que la fotografía va de lo general a lo concreto y
viceversa. En este juego (que no competición, como bien dices Julio) tenemos un
Autor, y tres interpretaciones (motivaciones) de lo que el Autor pretendía al
hacer la foto y su posterior tratamiento. La visión de la misma foto desde el
interiorismo de Alberto de la
Madrid , para mi, presenta una escena atractivamente Romántica
y Bucólica, prescinde de gran parte del escenario, supongo que por que sabe que
el envoltorio en la mayoría de las cosas es ruido y pretende lo concreto.
Quiero decir, y... ¿no sé si me explico? que si tres personas juntas ven la
misma puesta de Sol desde el mismo escenario, las tres van a tener
interiormente una lectura en función de lo que la piel le comunique como
sensación. Por supuesto las tres serán válidas, y creo que si tienen la
necesidad de explicarlo, (siempre para mí) no se ha escuchado a sí mismo con
suficiente claridad lo que la sensación le trasmite al ver esa puesta de Sol.
En mi caso, hago fotos porque me encanta, como subir montañas, porque están
hay, posteriormente uso esa fotografía como PRE-TEXTO para “En mi caminar...”. La
foto es la que me sugiere una reflexión o el intento de reflejar una vivencia,
una fantasía, ensoñación, aceitera, aceitera. De nuevo para mí, una foto, es un
"mini corto" que tiene incluso su propio diálogo y, a poco que la
repases visualmente, lo lees. Bueno, como se dice ahora. ¡¡¡Siento la chapa¡¡¡
Alberto. Vaya.
creo que es de las pocas veces que me puedo congratular de visitar las redes
sociales. Esto, esencialmente (no sólo, que no sólo de pan vive el hombre) es
lo que esperaría que las redes me ofrecieran como diversión: la posibilidad de
aclararme sobre algún aspecto de la realidad, aclararme porque me obliga a
reflexionar sobre un asunto y ponerlo en el punto de mira de mi propia
subjetividad. Un modo de abrir puertas al conocimiento. Gracias a los dos por
ello. A ver si tengo un rato e intento contrastar estas ideas en un post.
Espero que no os importe si incluyo vuestros comentarios en un hipotético post.
Antonio: Si
supiéramos lo que le debemos a las tertulias de Casinos, Cafés, Tabernas,
emplearíamos más tiempo a conocernos a través de los otros, no tendríamos miedo
a cambiar nuestra fundamentada opinión por otra, o el conjuntos de otras, con
más contundencia en su reflexión, y creo que además en el fondo afianzaría la
individualidad, porque salvo matices, la dirección sería la misma. Témome que
será como una Autopista de 8 ó 10 carriles, pero...¡¡¡Todos para Cuenca¡¡¡
Jajajaja. Alberto, no soy dueño de mis palabras ya que seguro, las he aprendido
de otros.
Julio Gosan. Lo
bueno de contrastar opiniones es que sirve para entender que la mejor regla a
la hora de hacer una foto es que no hay reglas!!, si tres personas, que ven la
misma imagen, tienen visiones significativamente distintas eso quiere decir que
las reglas no son un dogma. Creo que fué Cartier-Bresson quien dijo eso de…
"Vive, y la vida te dará fotografías…"






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