¿Y si la vida fuera esto?
Hospital Montepríncipe, 4 de octubre de 2026
(La segunda parte de este post se entenderá mal si no se lee
primero el comentario de Enrique que la motiva)
¿Y si la vida fuera esto, me pregunto, levantarse, defecar, desayunar,
hacer un poco de ejercicio, leer por encima la prensa, escribir, pensar, comer,
leer, pasear, oír un rato de música, cenar, ver una peli, dormir… y echo un vistazo
a estos días de hospital y la verdad es que no resulta del todo mal. Claro que hay
más cosas, no faltaría mas, pero este menú básico en que me veo obligado a permanecer,
me satisface. No sólo eso si no que encuentro que este recogimiento entre los libros,
la escritura y un cine que busco que me cuestione, hace que me sienta en cierto
modo como quien constante arremete las laderas de una montaña con el placer que
dan las piernas que empiezan a coger fuerza. En definitiva esto último se asemeja
bastante a lo que es mi día a día, un esfuerzo por comprender, por hilar ideas,
por disfrutar de la ascensión que supone cada día . No me sucede con mi largo entrenamiento
matinal como a Carlos Soria que dice disfrutar entrenando (bueno, un poco sí) pero
al final tanto el esfuerzo de subir escaleras como el de trepar a través del pensamiento
por las otras escaleras del razonamiento, parece que alientan a mis endorfinas.
Me trae Victoria un melón, uno de los melones de nuestra huerta
y lo veo y me quedo pensando ¡Cómo es posible que una cosa tan rica pueda haber
salido de un terreno aparentemente estéril de nuestra parcela! Me encanta que éstos
razonamientos me visiten. Es como regresar a los tiempos de bebé cuando estos miran
el mundo en que han caído con los ojos de plato e intentan ordenar los objetos,
darles significado, poner en relación unos con otros. Y pienso que en otro orden
de cosas no es muy diferente cuando nos hacemos adultos. ¿O no es cierto que nos
pasamos la vida intentando comprender el mundo que nos rodea? Hay quien nace sabio,
aparentemente sabio, y eso hasta que se tropieza con un Principito que pone patas
arriba su ciencia infusa.
En fin, voy a ver qué dice el amigo Enrique en un comentario
que acabo de recibir cuando he encendido el teléfono.
La regulación del mercado a que te refieres no es un sine
quanom para la justicia social, pero es obvio que, y dependiendo de cómo sea
esa regulación, sí puede ser una herramienta válida para alcanzar cierta justicia
social. Y por supuesto que algunos de los modelos decimonónicos, a los que acaso
te refieres, tal como se llevaron a cabo, no son un modelo para poner en el plano
de la antítesis. Así que de acuerdo, nada tiene que ver la regularización o la justicia
social. No obstante una pregunta sencilla: ¿por qué ese exacerbado miedo en Norteamérica
a todo lo que huela a comunismo?
“El término progresismo…” ¿Qué sería eso poniendo los pies en
la tierra de la actualidad política, el avance de la derecha, China, Estados Unidos,
Sumar, Meloni?, porque sin más las libertades civiles, más allá de un enunciado,
convendría saber si entran en eso que llamas progresismo. Todo el mundo sabe que
las llamadas libertades civiles es un plato a la carta de los poderes públicos.
Hablas de partido único como fórmulas obsoletas. Aquí tendríamos que comprobar tal
afirmación. Primero que partido único puede ser el sistema político vigente en Estados
Unidos, el partido único de los ricos (recuerda quiénes rodeaban a Trump en su toma
de posesión) y segundo que obsoleto tampoco, y para ello basta echar una ojeada
a la historia reciente de China. Entre 1950 y la actualidad el PIB de Estados Unidos
se multiplicó , en términos generales, por cuatro. El de China, por 20. ¿Obsoleto
el sistema de partido único? Tendríamos que volver a redefinir conceptos. No es
cosa de liarse con cifras comparativas dada además la disparidad de las sociedades
de que hablamos, pero es obvio que a nivel de razonamiento las cifras cantan. Además
estamos hablando de la repercusión sobre poblaciones tremendamente distintas, China
unos 1400 millones de personas y EE. UU. algo más de 300 millones. Dios me libre
de defender, en general, el sistema chino, pero la evidencia esta ahí, el cómo se
distribuye la riqueza en ese país de partido único y cómo en comparación
se hace en el resto del mundo, debería hacernos pensar. He viajado por China durante
tres o cuatro meses, en dos ocasiones, y desde luego no elegiría vivir allí. También
viajé un verano entero por EE. UU. Y tampoco querría vivir en ese país .
“El debate progresista ha evolucionado…” De acuerdo con que las
libertades personales es el elemento de fricción de ambos sistemas, sin embargo
los retos actuales que expresas con ser loables ni mucho menos atienden primero,
a una justicia social y, segundo, dejan al mundo en manos de una soez rapacidad
en donde el 50 % de la población recibe el 2 % de las rentas totales del mundo,
mientras que el 1 % más rico se embolsa el 37 %. El problema es estructural, no podemos exhibir nuestros
evidentes adelantos sociales o económicos sin a la vez denostar cómo se esconde
bajo la alfombra la infame codicia que alimenta el sistema.
“Que el Manifiesto Comunista…” ¿Resulta que ahora a las ideas
hay que ponerles un letrero que diga cuando fueron expresadas para saber si tienen
o no vigencia? ¿Platón, tan viejo él, Aristóteles, Confucio, etcétera etcétera…
ya no merecen muestra consideración porque vivieron hace muchos años? ¿Desde cuando
las ideas son o no buenas en función del tiempo en que fueron expresadas?
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